ConPeques

Comienza el viaje: La Herradura – Murcia – Vinarós

Salimos de La Herradura un martes justo después de comer para que las niñas se durmieran la siesta mientras conducíamos y poder aprovechar para hacer la mayor cantidad de kilómetros de un primer tirón. Pero la niñas se despertaron en Granada, así que había que programar una parada pronto para merendar y corretear. Las áreas de servicio españolas, en general, son bastante cutres así que -salvo las de autopista, que suelen incluir alguna zona de columpios o estructura de toboganes en el interior de la zona de restaurante- no es muy recomendable quedarse en ellas salvo para algo rápido. Así que nosotros pensamos, ya que pasábamos por la Sierra de Huétor, parar en la Fuente de los Potros, de la que ya hemos hablado en otro momento, una paraje fresquito ente pinares con zona para correr, jugar,pasear y mesas de merendero, donde echar una horilla de descanso en plena naturaleza. Estando allí, un señor que se paraba a beber en «su fuente», como decía, pues vivía en la zona, se entretuvo a enseñarnos unos pollitos que había comprado y que encantaron a las niñas.

De ahí ya fuimos directos a Murcia, a una zona comercial que ya conocíamos, muy amplia y con zonas verdes (entre el IKEA y el centro comercial Thader, donde teníamos que hacer una compra de productos básicos que nos habíamos olvidado). Es lo que llamaremos una parada táctica: no es un lugar de estacionamiento para visitar sino una parada práctica donde pasar la noche y seguir el itinerario.

Aparcamiento en CC. Thader (Murcia)

La segunda jornada se presentaba también poco atractiva: muchos kilómetros y poca actividad, lo que podría agotar a cualquiera. Sin embargo, una parada estratégica de un par de horas para comer en un Autogrill (área de servicio de autopista) sirvió para despejar a las niñas con la zona de juegos y tomar fuerzas para avanzar un poco más hasta Vinarós, un pueblo costero de la provincia de Castellón lindante ya con Cataluña.

El pueblo nos gustó bastante. Tuvimos la suerte de encontrar un aparcamiento en una calle de una zona residencial junto a un parque infantil y a 100 metros de la playa, y muy cercano a pie del Paseo Marítimo, muy amplio y sin coches cerca, donde había instalado un recinto ferial, que animó a las niñas. De esta forma, un día que habían sido agotador por los kilómetros recorridos (400) terminó con una gran momento de diversión.

Plano de Vinarós con indicaciones

4 Comentarios

  1. Iván

    La verdad es que viajar con peques es totalmente distinto a viajar solos o con otros adultos, especialmente por la NECESIDAD que tienen de descansar, correr, jugar, … Etc Pero siguiendo las indicaciones y recomendaciones que das todo irá mejor para cualquiera que inicie esta nueva aventura!!

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  2. iassakka

    ¡Qué bien! ¡Empieza el viaje! Una suerte que encontraseis un sitio que se adaptase tan bien a vuestras necesidades. Estoy deseando seguir leyendo

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  3. Pequeña planetaria

    Qué bien planteado, no es fácil hacer muchos kilometros con niñas chiquitillas, que en seguida se cansan y se aburren, aunque en vuestro caso tecnología para entretenerlas no os falta. ¡La suerte infinita que tenéis es que ninguna es de marearse!

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    1. Mmar

      Es cierto. Además, suelen dormir bastante en trayecto y está guay para avanzar

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