ConPeques

Disfrutando del cantábrico en Playa de Ajo

Después de unos días en el interior, nos apetecía (bueno, sobre todo a las niñas) un poco de playa. Estuvimos dudando dónde ir:  Noja –que nos encantó la última vez que vinimos-, Somo, Santoña… En realidad, no queríamos alejarnos mucho de la zona de Santander, que iba a ser nuestro próximo destino, y al buscar por internet recomendaciones para autocaravanas, vimos que en algunos sitios estaba bastante complicado, especialmente en Noja, donde no íbamos a ser bienvenidos a menos que entráramos a un camping. Así que nos decidimos por la playa de Ajo.

Playa Ajo

Y tuvimos una suerte tremenda. Los dos aparcamientos grandes de la playa están cerrados para autocaravanas, pues están limitados a vehículos de 2m de altura. Sin embargo, hay una zona de aparcamiento en batería en la que caben unos 15 vehículos y que estaba ocupado por furgonetas y autocaravanas y, justo cuando llegamos, un coche salía, por lo que ocupamos su sitio y descubrimos que habíamos encontrado, de nuevo, un sitio espectacular. Con acceso directo a la playa, cerca de las duchas y con una zona de pic-nic con fuente, mesas y bancos de piedra sobre césped por detrás, donde mucha gente hacía sus barbacoas y echaba el día con vistas al mar. Otro sitio encantador donde pasaríamos una noche.

Estacionamiento Ajo

El pueblo se encuentra a algunos kilómetros en el interior y allí en la playa hay restaurantes, un hotel y dos campings, pero no hay tiendas donde comprar, por lo que si necesitáis algo hay que ir al pueblo.

La playa es muy bonita, rodeada de acantilados y desde ella puedes acceder a otras calas preciosas. Además, está muy cerca el Faro de Ajo, que es un paseo muy agradable y desde el que hay vistas impresionantes de la costa.

Echamos la tarde y la mañana en la playa y las niñas lo disfrutaron muchísimo, con las olas, la arena, un riachuelo que desembocaba allí mismo donde las peques podían jugar tranquilamente, y las rocas, donde se formaban formas caprichosas, pequeñas cuevas y donde la diversión era descubrir cangrejos y mejillones. Las niñas se encariñaron con uno de ellos, Cangripincitas, al que después de observar minuciosamente, devolvieron a su casita donde su papá y su mamá lo estarían esperando.

Ajo Playa

Y ésta ha sido nuestra única experiencia playera del viaje, suficiente para recargar las pilas de las niñas, que parece que funcionen con energía marítima  😉 ¡Lo que disfrutan en la playa las enanas!

6 Comentarios

  1. PapiFeliz

    La verdad es que el lugar fue un gran descubrimiento! Y la suerte fue muy importante, porque realmente las plazas de aparcamiento son mínimas y la concurrencia es altísima. En la playa lo pasamos de lujo y descubrimos las habilidades culinarias de nuestras peques haciendo maki-sushi (bolas de algas y arena) que nos preparaban sin cesar, incluso cuando descubrieron que no nos las comíamos de verdad. .XD

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    1. Mmar

      Jijiji ¡qué lindas son! Lo que les gusta pringares de arena y algas…

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  2. Inma

    Qué suerte tuvisteis!! Y la playa parece increíble…

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    1. MMar ConPeques

      Sí, mucha, porque llegamos a una hora mala… Y el sitio precioso, aunque todas las playas que he visto de la zona son preciosas.

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  3. El Caldero de Nimue

    ¡La flor en el culo para aparcar del PapiFeliz! Jajajajaja incluso con la auto-caravana. Aunque no se lleve tan bien con las columnas de su cochera Jijijijij 😛 Qué lujazo de playa, seguro que fue un día perfecto.

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  4. PapiFeliz

    Las columnas si hay que redondearlas se redondean… En cuanto al aparcamiento.. El que se fue era un coche… Entre casi rozando los otros dos coches.. Pero en este caso estaba calmado y de vacaciones asi que no los redondee a pesar de manejar un bicho de 8m..;)

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