ConPeques

De camping en Santander

Nuestro siguiente destino era la capital: Santander. Habíamos leído en los foros de autocaravanas, que el estacionamiento de estos vehículos en la ciudad no era bienvenido, -aunque hace cinco años no tuvimos problemas- así que decidimos ir a un camping, donde podríamos descansar, disfrutar de la piscina (esto era más bien para las peques, claro), vaciar y rellenar depósitos y recargar bien las baterías.

Parque Rostrío Santander

Aunque hay dos campings en Santander, nos inclinamos por el Virgen del Mar, a las afueras de la ciudad y en un entorno precioso, con la ermita que da nombre a la zona, un gran parque con zonas de juegos e instalaciones deportivas -el Parque del Rostrío, inaugurado en 2012-, y unos espectaculares acantilados que nos regalaron una impresionante puesta de sol.

Atardecer Cantabria

Allí pasamos la tarde, jugando, corriendo y, después de ver el espectáculo que nos estaba regalando la naturaleza, decidimos ir a por comida a la autocaravana y hacer un pic-nic y cenar allí, contemplando el atardecer.

Picnic Virgen del Mar

El camping es pequeño y familiar, bien dotado con bungalows y parcelas de césped, que hace que sea muy agradable acampar allí. Los baños están bien y hay una sala especial para bañar y cambiar a los bebés. Además, el camping está provisto de una recién estrenada zona de columpios, piscina, una pequeña tienda y un bar-restaurante. La única pega del sitio es el limitado servicio de transporte público hasta la capital. Si no puedes coger los pocos que llevan al vecino cementerio, tienes que bajar por una carretera sin apenas arcén a pueblo, lo que es peligroso (además para la vuelta sería duro, pues la cuesta es pronunciada). Nosotros cogimos un taxi desde el Sardinero de vuelta. Y nos costó 12’5€. Me consta que ellos están tratando de arreglar esta situación, pero de momento es un punto flojo, aunque sólo por disfrutar de aquella zona y descansar, merece la pena.

Camping Virgen del Mar

La visita a Santander la hicimos reducida. Es decir, ya la conocíamos de la vez anterior por lo que seleccionamos dos puntos clave que nos gustaría enseñar a nuestras hijas, suficientes para echar una tarde:

Paseo Barco Santander

Paseo en barco por la bahía de Santander. La empresa de barcos Los Reginas permiten unir desde el mismo paseo marítimo la ciudad de Santander con las zonas de playa del otro lado de la bahía, como Somo, con su espectacular espigón o Pedreña, a través de un servicio de barcos regular. Pero también ofrecen un recorrido turístico guiado por toda la bahía en el que puedes observar y fotografiar preciosas estampas de la ciudad, los faros, la península de la Magdalena y las playas. Es una experiencia que a las niñas les encantó.

Península Magdalena

Paseo por la Península de la Magdalena. El Real Sitio de la Magdalena es una inmensa zona verde de 24’5 hectáreas perfecta para pasar el día o la tarde, a la sombra de los árboles o en las playas que la rodean. Fue un regalos de la ciudad de Santander al rey Alfonso XIII, donde construyó una impresionante residencia de verano que hoy es la sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Posee, además, un minizoo con pingüinos y focas. Lo que más gustó a las niñas es la espectacular zona de juegos, donde pasaron un buen rato mientras nosotros descansamos tumbados en el césped, aunque también hay bar al lado, para quien lo prefiera. También se puede optar por un recorrido en trenecito por toda la península para tener una visión general de la misma.

Si vais con peques y con más tiempo, hay más opciones: parques, parques de aventura y demás de las que te pueden informar en Turismo. Para nosotros, el plan tranquilo de una tarde fue suficiente y nos fuimos tan contentos a descansar al camping y prepararnos para nuestro siguiente destino: las cuevas de Altamira.

2 Comentarios

  1. PapiFeliz

    Se te ha olvidado comentar la comida regional que degustamos, típica de la zona!! XD… fue el día mas intenso y cansado aunque realmente no hicimos nada.. viva el slowlife!!

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    1. MMar ConPeques (Publicaciones Autor)

      Ummm, ¡qué rico el Japo! ¡Sushi! Bueno, es que nos dimos un buen paseo por el Paseo Marítimo y las playas de Santander… Estuvo muy bien 🙂

      Responder

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