ConPeques

Entrevista a Rafa Román, responsable de Espacios Montessori

Primer post del año. Primera entrevista del blog. Y la quiero dedicar a dos personas a las que aprecio mucho y que se han lanzado a la aventura para hacer de Granada una ciudad un poco más agradable y preocupada por los peques. Os hablo de Rafa y Olga, que con su pequeña Leonor, forman una familia comprometida e implicada en la educación y la crianza. Conozco a Rafa desde hace muchos años (¿casi 20?… desde que era uno de los amigos de mi hermano del instituto, compañero de andanzas aventureras y peripecias musicales) y desde entonces ha sido una mente inquieta y creativa. Por eso no me extraña que se hayan metido en ese follón que es la creación de la Asociación Montessori Andalucía y el Espacio Montessori, un lugar para la crianza respetuosa de niños y niñas de 2 a 6 años en Granada.

Sin embargo es curioso cómo la ma-paternidad nos hace más creativos, nos cambia, nos hace replantearnos la vida y nuestras prioridades. Y de ahí nacen proyectos emprendedores, desde los más humildes -como este blog- a otros de mayor envergadura, que van desde tiendas a, como en este caso, la revolución de la educación infantil de una ciudad.

Quedé con Rafa  una mañana de diciembre para que me contara con más detalle su proyecto y estuvimos charlando sobre los peques, la educación, los proyectos de presente y de fututo… ¿Queréis saber más? Pues seguid leyendo:

¿Quiénes sois los que formáis parte de este Espacio Montessori?

Somos dos personas -Olga y yo- más otras personas a las que hemos contratado: Elvira Rosillo, la guía Montessori que está haciendo –y terminando -el Máster conmigo, y dos monitorias de expresión creativa: Mª Carmen García, que ya trabaja en Unomás y se va a encargar de la parte musical y Marta Priz, que hace teatro y talleres de teatro con niños pequeños. La idea es que ellas trabajen la expresión libre planteando actividades  no dirigidas que ofrezcan libertad de acción a los pequeños.

Espacios Montesori Olga

Imagen de Cristina López (Tacoti. Fotografía Infantil)

¿Qué es la educación Montessori? ¿Y qué la diferencia de la educación tradicional?

El método Montessori se basa en respetar el ritmo de desarrollo natural de los niños, es decir, lo que hizo María Montessori fue observarlos como un biólogo que observa el comportamiento de una lagartija y ve qué es lo que necesitan en cada momento. Realmente los niños funcionan por retos: intentan subirse a algún sitio o montar una torre, así que lo que hizo María Montessori fue construirles materiales que les facilitaran que siguiesen prosperando en ese sentido, hasta sacar toda la potencialidad que pudieran tener, hasta que se cansaran… y se pusieran con otra cosa. Así funcionan: agotan un recurso, desarrollando una habilidad concreta, porque eso es lo que les pide el cuerpo en ese momento. María Montessori sostenía que cada niño llevaba un Maestro en su interior, que les va diciendo lo que quieren hacer en ese momento. Es lo que los pediatras llaman “ventanas de oportunidad”: hay un momento, que es el momento adecuado en el que al niño le da por ponerse de pie e intentar andar, porque hay algo que le impulsa a hacerlo. Montessori lo que hacía era tenerlo todo preparado para que cuando llegara ese momento, al niño le resultara fácil agarrarse a una barra, eliminando peligros a su alrededor para que, en caso de caída, no se rompiera la cabeza y, sobre todo, eliminando la necesidad de controlarlo, de decirle “no”por lo que el niño puede actuar en libertad. Se trata, pues, de preparar un ambiente que ofrece todas las posibilidades en función del momento de desarrollo de cada niño.

¿Cómo surge la idea de crear un espacio Montessori? ¿Cómo empezó a gestarse la idea?

Por un lado, el nacimiento de nuestra hija Leonor hace que empecemos a plantearnos cuestiones relacionadas con la educación y comenzamos  buscar en Internet y a hablar con gente que conoce otras pedagogías. Nuestra propia experiencia educativa nos hizo pensar que tenía que haber otra forma: yo no tengo grandes recuerdos de la vida académica de mi infancia ni de mi adolescencia puesto que a mí se me crearon muchas barreras psíquicas y eso suponía una preocupación. Yo no quería que a mi hija le pasara lo mismo, con lo cual eso te lleva a buscar otras cosas. Por eso decidí matricularme en un Máster de Educación Montessori. Y al aprender lo que estoy aprendiendo me he dado cuenta de que eso es lo que quiero para mi hija. Y en Granada no hay un espacio así. En la provincia han surgido algunas iniciativas, como en la Alpujarra y la costa, pero o no son puramente Montessori o son escuelas pequeñas en una ecoaldea, demasiado alejadas de la capital. Por eso, si eso es lo que queremos para nuestra hija, o lo creamos nosotros o, si esperamos a que surja por otro lado, seguramente ya se haya hecho mayor.

Por otro lado, la segunda gran motivación es personal: yo quiero tener una actividad profesional que me  entusiasme realmente. Mi trabajo como profesor tiene sus ratos, como sabes, a veces genera frustraciones y no es lo mismo hacer algo que te sale de dentro, como este proyecto que nos ilusiona tanto. Para mí esto sería una cosa más vocacional.

Tú que te has dedicado –y te dedicas- a la enseñanza, ¿crees que es viable aplicar principios de la pedagogía Montessori a la enseñanza pública, tanto en primaria como en secundaria?

Formándote en la pedagogía Montessori aprendes herramientas que te pueden servir, pero es muy complicado porque de lo que estamos hablando es de una filosofía de trabajo y de vida y necesitas crear un contexto para que todo se dé y funcione. Por ejemplo, con los niños sentados en pupitres no funciona, si el protagonismo lo tiene el profesor o el maestro tampoco funciona. El protagonismo lo tienen que tener los niños, que deben tener libertad de movimiento, libertad de acción y de aprendizaje, para decidir lo que quieren aprender. La obligación por aprender mata la curiosidad innata. Por eso, o toda una plantilla de profesores decide adoptar un cambio de criterio radical –quitar pupitres, cambiar ambientes, producir otros materiales didácticos distintos, quitar libros de texto, etc- o no se puede, puesto que un solo profesor intentando llevar a cabo esto se daría contra una pared. No es que haya convertir necesariamente un colegio en un espacio Montessori, pero sí se podrían introducir innovaciones si hay esa predisposición.

Una de las cosas que me ha llamado la atención de vuestro proyecto es la importancia que le dais a lo artístico y lo musical.

Precisamente esta es la laguna que veo yo en la pedagogía Montessori. María Montessori desarrolló mucho las potencialidades sensoriales y relacionales de los niños, los pasos paulatinos hacia la abstracción en el tema matemático, pero lo artístico quedó relegado a un Rincón de Arte con materiales de música que no son instrumentos, porque la idea no es que aprendan a tocar instrumentos musicales en las aulas, sino que aprendan a captar una sensibilidad musical y a apreciar el cambio entre el ruido y la música, el sonido ordenado y pensando, desarrollando ritmos, movimiento, etc. Pero María Montessori no desarrolló un material concreto para la expresión artística. Sin embargo, hay un individuo llamado Arno Stern que sí que desarrolló esto de una manera muy especial que está muy en la línea montessoriana. Lo raro es que María Montessori no lo hubiera captado e incorporado a su pedagogía, porque encaja perfectamente, pues fomenta que los niños expresen toda su creatividad sin límites, sin juicios y sin esperar un resultado, pues cuando no esperar ni resultados ni juicios, ni hay presión ni límites, cuando tienen una libertad completa de acción es cuando expresan lo que les sale de dentro, lo cual es una herramienta de equilibrio personal psicológico muy importante. Cuando nosotros hacemos garabatos sin pensar, en realidad, es nuestra pisque la que está soltando algo que tenía que soltar. Y para los niños, concretamente, descubrir las distintas herramientas de expresión artística de una manera libre es algo que consideramos muy importante y por eso lo hemos incorporado a nuestro proyecto.

¿Por qué en Unomas?

Cuando vimos en local nos gustó mucho porque cumple las siguientes condiciones: luz natural, espacio diáfano, gusto por el detalle y sobriedad. No está todo lleno de colorines, plásticos y dibujos de Disney. Han hecho mucha inversión en juego simbólico, que no es lo que en lo que consiste la pedagogía Montessori, pero es un espacio que te permite readaptarlo provisionalmente durante una mañana, colocando los materiales Montessori, de una forma cómoda y atractiva. Para que funcione bien y los niños puedan desarrollar al máximo todo su potencial, María Montessori decía que debía haber calidez en el ambiente y gusto por el detalle. No vale lo cutre. En definitiva: este espacio permite que la atención se enfoque en los materiales y la actividad que se va a realizar.

Otros dos puntos a favor han sido su ubicación -ya que se encuentra en el centro de Granada- y las personas que trabajan allí -Lourdes, Lidia y Mª Carmen- con las que he tenido conexión desde el principio. Fue fácil plantearles la idea porque les gustó y, por el hecho de ser  una ludoteca por las mañana no tenían apenas actividad y era una buena oportunidad para utilizar el local en otro horario.

unomas

Pero vuestra idea no se queda aquí, ¿No? ¿Tenéis en mente un proyecto de mayor envergadura?

Efectivamente, el objetivo que yo tengo es montar una escuela con Primaria, pero eso es más a largo plazo. Y para que haya un aula de infantil funcionando no hace falta que hay una escuela. Por eso hemos creado la Asociación Montessori Andalucía, con la idea de difundir la pedagogía Montessori por toda la comunidad. Y de hecho ya se han puesto en contacto con nosotros desde Huelva, Córdoba y en Santa Fe para crear otros espacios de infantil, ya que cualquier asociación –incluso una comunidad de vecinos podría crear un aula de infantil, teniendo el espacio preparado, un guía Montessori y los materiales correspondientes-. Pero para un aula de Primaria ya es necesario un colegio.

Por eso, son proyectos independientes. Por un lado queremos seguir difundiendo este proyecto en otros sitios. Y por otro, tenemos esa ilusión de continuar en Primaria, pero para ello necesitamos un colegio. De hecho, yo me estoy formando en Primaria concretamente. Y para cumplir con la Ley es necesaria una infraestructura –no necesaria para la pedagogía Montessori, pero sí para cumplir la Ley. Eso significa una inversión muy importante, y por eso es un proyecto distinto. Vamos a empezar, por tanto, con esto e iremos viendo cómo funcionamos.

¿Qué importancia tiene el hecho de convertirnos en padres y madres para que surjan todos estos proyectos e ideas?

Es una responsabilidad la que se nos plantea que va incluso más allá de nuestros propios hijos, pues hay muchos más niños y hay una carencia concreta que yo estoy detectando, que es la falta de un espacio que tenga una clara vocación de respetar el desarrollo natural de los niños. No es una guardería ni un sitio donde dejo a los niños mientras yo voy a trabajar, ni tampoco una escuela donde enseñarle a hacer esto o aquello de manera dirigida. Esta sería una actitud muy “adultocentrista”, la de creer que eso es lo bueno para ellos, pero la realidad es que las psicologías adulta e infantil son distintas y son los niños los que mejor saben lo que necesitan en cada momento para desarrollarse. En Granada no había ningún sitio así.

Montessori Rafa

Imagen de Cristina López (Tacotí. Fotografia Infantil)

¿Podrías decirnos cómo son los niños y los adultos que han sido criados siguiendo una pedagogía Montessori?

Lo que desarrollan los niños es mucha autonomía, mucha capacidad de relación social, mucho control emocional… porque en un aula Montessori no están obligados a estar en silencio mirando al profesor ni siguen unas actividades dirigidas, por lo tanto tienen que estar contantemente interactuando, resolviendo sus propios problemas y eso les lleva  a empatizar mucho y a tener más cualidades de relación social, por decirlo de algún modo. Además, adquieren una mayor confianza en sí mismos porque no se les corta el rollo en su proceso de desarrollo.

¿Y esto requiere que haya pocos niños en el aula?

No necesariamente. De hecho, lo que María Montessori proponía era una ratio de 40 niños por maestro, que puede parecer mucho pero tiene sentido, porque en un aula Montessori no hay necesidad de control, entonces, los niños se autocontrolan: existe una especie de autodisciplina en ellos que hace que no se desbarate. Ellos mismos hacen sus grupos y sus actividades en relativo silencio, cuidan los materiales. Las reglas para ellos son muy sencillas: el respeto de la libertad del otro. No vale que se quiten unos materiales a otros u otras situaciones en las que un niño impida a otro desarrollar su trabajo. Y esto se va aprendiendo poco a poco, con cariño insistiendo en  esa tolerancia. Cuando ya funciona el aula, puede haber hasta 40 niños porque van a saber compartir el espacio. Lo que decía María Montessori es que cuantos menos adultos hubiera presentes, mejor. Debe haber siempre alguno, pues va a ser un punto de apoyo, pero cuando no se dan ni cuenta de que está allí es cuando todo funciona mejor.

En este caso, sin embargo, las dimensiones del local no admiten esa ratio. Por eso hemos limitado el grupo a un máximo de 15. Y conviene que haya siempre un asistente, pues puede haber situaciones en las que la guía necesite una colaboración puntual.

Lo que hemos planteado nosotros  es una beca-trueque que consiste en que uno de los niños esté gratis en el espacio a cambio de que su padre o su madre se quede en el aula como asistente. Esta persona recibirá, obviamente, una formación específica y se compromete a permanecer diariamente y a colaborar con la guía. Esto está pensado para familias muy interesadas en el proyecto que, por motivos económicos y/o laborales, no se puedan permitir pagar la cuota.

Un punto muy positivo de vuestra propuesta es el precio, que no es caro ni mucho menos: más bien es perfectamente equiparable a cualquier escuela infantil no subvencionada. ¿Cómo lo habéis conseguido?

La Asociación Montessori Andalucía es la que coordina el proyecto, de forma que es ella la que cobra por este servicio concreto, que es Espacios Montessori. Los beneficios que se puedan sacar van a ser gestionados, por tanto, por la Asociación; es decir, socializamos los beneficios con la idea de expandir la experiencia. Este es el formato y por eso hemos conseguido adaptar las cuotas a lo que cualquier familia pagaría en una escuela infantil convencional –unos 240€-, a pesar de que normalmente las experiencias Montessori que hay en España son escuelas muy caras, pues hay generalmente poca gente formada en esta pedagogía y no suelen tener apoyo institucional. Pero precisamente esto va contra la idea de María Montessori de que fuese accesible y extensible a toda la población, huyendo tanto del elitismo como de las tendencias alternativas que se puedan dar en comunidades hippies o ecoaldeas y que, por tanto, no están al alcance una mayoría.

Lo que hemos querido hacer, por tanto, es ofrecer una pedagogía alternativa pero que esté al alcance de todo el mundo, en pleno centro de la ciudad, sin tener que irse a vivir al campo ni tener que pagar 500 € mensuales. Y esto lo hemos conseguido gracias a la creación de la Asociación que gestiona los beneficios y que funciona como asesora para difundir la pedagogía Montessori en toda Andalucía.

Por último, creo que vais a organizar en paralelo una serie de talleres para dar a conocer a las familias interesadas en el proyecto los detalles del mismo.

Efectivamente, se trata de cuatro sesiones gratuitas. La primera de ellas es la presentación del proyecto, así como una introducción a la filosofía y la pedagogía Montessori. Y luego hay otras tres que desarrollan cuestiones concretas: “Funcionamiento de un aula Montessori”, “Etapas de desarrollo y “Barreras culturales al desarrollo respetado”. Están especialmente dirigidas a las familias que tienen a sus hijos matriculados en Espacio Montessori, para que entiendan bien cómo funciona y resolver dudas sobre el proyecto, de forma que en casa puedan funcionar de una manera parecida o, al menos, sin aplicar modelos radicalmente contrarios. Sin embargo, son gratuitas y están abiertas a cualquier otra persona interesada en el tema de la pedagogía Montessori.

Horario de las sesiones informativas para familias:

Presentación de Espacios Montessori: 7 de enero (Fundación Euroarabe, 17’00 y 18’30) y 12 de enero (Unomas, 17’00 y 18’30)

Funcionamiento de un aula Montessori: 20 de enero (Unomas, 17’00)

Etapas de desarrollo: 3 de febrero (Unomas, 17’00)

Barreras culturales al desarrollo respetado: 17 de febrero (Unomas, 17’00)

Más información:

Espacios Montessori en Facebook

Asociación Montessori Andalucía en Facebook

8 Comentarios

  1. Laura Mostazo

    Qué buena entrevista Mª del Mar. Yo estoy deseando conocer de cerca el proyecto en las charlas que van a ofrecer. Les deseo mucha suerte.

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    1. MMar ConPeques (Publicaciones Autor)

      ¡Gracias Laura! Me parece una iniciativa genial y muy necesaria. Cuantas más ofertas educativas haya en la ciudad, más libertad tendremos para elegir. Yo voy a ir el lunes a una de las charlas informativas. ¿Y tú?

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      1. Laura Mostazo Gracia

        Yo voy esta tarde. Qué pena no coincidir contigo.

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  2. Inma Torres

    Qué buena iniciativa! Hacia falta ya en Granada. Estoy segura que va a funcionar muy bien.

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    1. MMar ConPeques (Publicaciones Autor)

      Totalmente. Creo que es necesario diversificar la oferta educativa de la ciudad, y a un precio asequible. Les deseo mucha suerte. Y viendo el interés mostrado en las charlas, creo que les va a ir muy bien.

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  3. Loli

    Hola, sabeis si en Huelva pondran algo? Somos muchos papas y mamas que deseamos un centro montessori en Huelva y nos vemos que no hay nada, por favor, si montan algo asi le pido que me informen, para avisar a los demas! Gracias!

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    1. MMar Conpeques (Publicaciones Autor)

      Hola Loli. No sé si hay ya algo montado. Lo mejor que puedes hacer es contactar directamente con Rafa Román, que lleva también la Asociación Montessori Andalucía y que te puede informar mejor. Este es su Facebook: https://www.facebook.com/asociacionmontessoriandalucia/

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