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10 experiencias imprescindibles en Nueva York con niños

Quizás os estéis planteando un viaje a Nueva York con niños y tengáis dudas sobre si es un buen destino para ir en familia. Hace unas semanas ya os escribí algunos consejos para viajar a Nueva York en familia, así que  sí, es una ciudad genial para descubrirla con ellos, con muchos alicientes y cosas que ver y que hacer en cualquier estación del año. Por eso, si ya estáis decididos y estáis empezando a organizar las visitas, aquí os dejo las diez experiencias que no os debéis perder y que encantarán a los peques… y a los grandes, claro 😉

  1. Un paseo en bici por Central Park. Central Park fue nuestro centro neurálgico en el viaje. Cada día las niñas nos pedían volver para descubrir nuevos rincones. Pero sin duda, lo que más les gustó fue que alquiláramos unas bicis y lo recorriéramos de arriba a abajo.Y es que es de lo más típico ver a la gente corriendo o montado en bici. De hecho, hay carriles específicos para estas por todo el parque -que es por donde esta permitido circular- y aunque haya algunas cuestas, no es difícil pasear por allí. Pero claro, quizás esta actividad está condicionada por la edad de los peques (si lo preferís, también hay paseos en carruajes tirados por caballos, o el típico paseo en barca por el lago). Nosotros alquilamos las bicis en una empresa cercana al parque (en la calle 58) y dimos un paseo de un par de horas, con lo que tuvimos tiempo de sobra para recorrerlo entero, parar en una zona de columpios e incluso ponernos chorreando con un chaparrón que duró apenas diez minutos pero que nos dejó empapados 🙂

    Bicis en Central Park

    Paseo en bici por Central Park

  2. Subir a un rascacielos. Es una experiencia única subir a un rascacielos y contemplar desde las alturas la distribución cuadriculada de la ciudad y de la isla de Manhattan, con Central Park como referente, la Estatua de la Libertad y los impresionantes rascacielos que crean el skyline más famoso del mundo. Son tres los miradores a los que se puede subir: el Top of the Rock del Rockefeller Center, el mejor para contemplar la panorámica con el Empire State Building, el One World Trade Center y hasta la Estatua de la Libertad: el mítico Empire State, fundamental si habéis contado a vuestros peques la historia de King Kong y perfecto para ver más de cerca la cúpula del edificio Chrysler o el Flatiron Building; y finalmente el One World Trade Center, el más alto de la ciudad. Nosotros subimos a los dos primeros, y aunque el que más disfrutó fue el papi haciendo fotos, las niñas también se divirtieron reconociendo desde las alturas los sitios a los que ya habíamos ido. Es una experiencia única sin duda.

    Atardecer en Mahattan desde el Top of the Rock

    Atardecer en Mahattan desde el Top of the Rock

  3. Un picnic en Central Park. Una de las cosas más típicas para hacer en Nueva York con niños, apuesta que nunca falla. Nosotros buscamos una de las mesas de merendero que hay repartidas por el parque para que los abuelos estuvieran más cómodos, aunque también había quien se sentaba en el césped, por donde corretean tranquilamente cientos de ardillas a todas horas. Elegimos una junto a una zona de columpios para que las niñas jugaran antes y después y trajimos la comida de unas tiendas de comida hecha que había por la 3ª Avenida.
  4. El Museo Americano de Historia Natural. Es el museo que más va a gustar a los peques y más si han visto la peli de Noche en el Museo, porque se podrán divertir buscando algunos de los personajes protagonistas que aparecen ella -no todos están-. De hecho, hay un itinerario, que nosotros seguimos, y que te permite ver una visión general del museo, además del mono capuchino, Rapa Nui, Rexy o los mamíferos africanos. Como podréis imaginar, es un museo enorme, así que conviene dosificar para no cansarse. Más de dos horas puede resultar agotador, así que hay que seleccionar las salas que se van a visitar: las más espectaculares quizás sean las de los dinosaurios y los mamíferos, pero planificad vosotros la visita a vuestro gusto.

    Nueva York con niños Museo de Historia Natural

    Rexy y Ton Ton en el Museo de Historia Natural

  5. El Zoo de Central Park. Al margen de que nos gusten más o menos los zoos, éste resulta una visita casi obligada en una estancia en Nueva York con niños. Es muy pequeño, por lo que en una mañana se ve sin problema. Y bueno, quizás la advertencia que conviene hacer es que, si tenéis interés en buscar a los animales de la película Madagascar, os vais a llevar un chasco, pues no hay en él ni leones ni cebras ni hipopótamos. Pingüinos sí, pero en un espacio pequeñito. Otros animales que pudimos ver fueron leones marinos, osos, leopardos de las nieves y reptiles. Todos en recintos demasiado pequeños… Así que la verdad es que la parte más divertida y la que más nos gustó fue la zona de animales de granja, el Tich Children Zoo, donde los peques pueden pasear entre las ocas, que andan libres por ahí, dar de comer a las cabras, las ovejas o las llamas y pueden ver también cerditos y conejos, mientras juegan por los diferentes espacios, que está muy bien cuidados.

    Nueva York con niños Tich Children Zoo

    Juegos y animales en el Tich Children Zoo

  6. Paseo en ferry a la Estatua de la Libertad. Una visita imprescindible desde Manhattan es, claro está, la Estatua de la Libertad. Para llegar al encuentro con Miss Liberty es necesario coger un ferry desde Battery Park, y el hecho de pasear en barco es un aliciente más cuando viajas con niños, que disfrutan probando los diferentes medios de transporte. Además, este paseo de unos veinte minutos te permite alejarte de la isla y contemplar su impresionante skyline a medida que te vas acercando a la Estatua de la Libertad. Una vez allí, en el precio va incluido una audioguía, que te permitirá saber más sobre la isla y la construcción de la famosa estatua. Pedid que os programen la explicación infantil para los peques, para que no se les haga tan pesado. Nosotros no subimos a la estatua, con rodearla tuvimos suficiente. Y de ahí nos fuimos a la Isla de Ellis, que es una visita muy interesante (también con audioguía) para entender la historia de la ciudad y de Estados Unidos, pero también la historia de las migraciones por lo que es un momento estupendo para hablar con nuestros peques sobre estos temas.

    Ferry a la Estatua de la Libertad

    Ferry a la Estatua de la Libertad

  7. Descubrir los parques repartidos por Manhattan. Los parques son un recurso necesario cuando viajas con niños, pues constituyen el lugar perfecto para descansar y jugar, entre visita y visita o después de una caminata. Está claro que el principal es Central Park, que además tiene diferentes zonas de columpios de diferentes temáticas, pero por la ciudad también puedes ir encontrando otros refugios para los niños. Los que más nos gustaron fueron los de Chinatown, de inspiración oriental, en Columbus Park y en Hester Street. Pero también estuvimos en el carrusel de Briant Park, paseando por el High Line (que nos decepcionó un poco…) y en el parque de Main Street, en el Brooklyn Bridge Park, mientras esperábamos la puesta de sol sobre Manhattan (el famoso carrusel estaba cerrado cuando fuimos, pero había columpios y mucho espacio para correr y jugar).Parques Nueva York
  8. Pedir un hot dog y un bretzel en algún puesto callejero. No hay nada más típico que pedir algo de comida en un puesto callejero. Los encuentras por cualquier parte, especialmente en los sitios más concurridos, lo cual es una suerte, porque a mis peques les da hambre a todas horas y ellas estaban encantadas de tomarse algo después de una intensa visita a un museo. Y para darle un poco de gracia al asunto, ¿qué tal si son los propios peques los que se piden su perrito? “One hot dog, please“. En nuestro caso, fueron ellas las que nos pidieron que las dejáramos poner en práctica su inglés y ha sido una de las cosas de las que se han sentido más orgullosas a la vuelta 🙂
  9. Visitar algún museo o exposición de arte. ¿Quién ha dicho que visitar un museo o una exposición de arte sea aburrido? Nueva York es un centro cultural y artístico de primer orden y eso hay que aprovecharlo. Pero siempre teniendo en cuenta que los niños son un público muy exigente. Y para llevar a un peque a un museo hay que preparar la visita: seleccionar las obras que le puedan gustar más, hacer que se convierta en un experto y nos cuente cosas sobre la obra seleccionada, llevar una libreta para dibujar y copiar las obras de arte, hacer una búsqueda de una selección de obras siguiendo un mapa y unas pistas dadas… Es decir, hacer que sea una experiencia divertida y activa. Nosotros fuimos al MET (Museo Metropolitano de Arte), que es inmenso, por lo que seleccionamos un par de salas (Egipto y los pintores impresionistas) y con eso nos dimos por satisfechos. Está claro que podíamos haber ido también al Guggenheim o al MoMA (Museum of Modern Art), pero no quisimos abusar y allí se fueron los abuelos mientras nosotros nos dábamos el paseo en bici por Central Park.

    Collage de arte impresionista en el MET

    Collage de arte impresionista en el MET

  10. Darse algún gustazo en alguna tienda. Dejamos para el último lugar el espíritu consumista de la Gran Manzana pero, al fin y al cabo, también las tiendas forman parte de la cultura neoyorquina. Y ya que han cerrado las dos tiendas de juguetes míticas de la ciudad -el Toy’r’us de Time Square y la FAO Schwarz- las que no pueden fallar son: M&M’s World (Broadway) para disfrutar de la fiesta del color en esta enorme  tienda de dos plantas; la LEGO Store (Rockefeller Center y en la 5ª Avda. frente al edificio Flatiron); la Tienda Disney de Time Square y Build a Bear Workshop (5ª Avda, Empire State Building), donde los peques podrán fabricar su propio peluche y personalizarlo a su gusto. Un bonito recuerdo de la ciudad para llevarse a casa.
    Imposible resistirse a los M&M

    Imposible resistirse a los M&M

    10+1. Comer tortitas en una típica cafetería americana. Hay muchas, claro. Nosotros pasamos por una en la 7th Avenue, Andrew’s Coffee Shop y ahí hicimos un alto en el camino para reponer fuerzas. No atendió una camarera muy simpática cafetera en mano y nos tomamos una merienda bien rica:Tortitas Americanas

4 Comentarios

  1. Iván

    Deseando realizar la próxima escapada… Será toda una sorpresa y una gran ilusión para las peques 😉 New York ha dejado huella… una pena que existan tantos y tantos lugares maravillosos en el mundo que no te permitan pensar en repetir destinos como este.. ¿O no es tan malo?? 😛

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    1. MMar Conpeques

      Es un sentimiento contradictorio: deseo por conocer más sitios y ansiedad porque sabes que no vas a poder verlos todos! Quizá por eso hay que pensarse bien la lista de viajes pendientes. Sin duda este ha sido especial y ha dejado huella… Pero ¿y el siguiente? Ains…

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  2. Trotajoches

    Todavía no hemos visitado New York, así que me apunto tus 10 imprescindibles para el futuro. La verdad es que viendo las fotos tan bonitas que tienes dan ganas de ir ahora mismo!!!!!!

    Un saludo,

    Alicia de Trotajoches.

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    1. MMar Conpeques (Publicaciones Autor)

      Este año hemos cruzado el charco ambas familias, pero a destinos diferentes. La verdad es que son dos viajes increíbles. Ojalá pronto podamos intercambiarnos los destinos ?

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