ConPeques

Cuento de Navidad en Laponia

Quedaban pocas semanas para la llegada de la Navidad. Las tres niñas escribieron las cartas para Papá Noel durante la mañana, aunque ya hacía tiempo que sabían lo que iban a pedirle. Sin embargo, sus cabezas estaban llenas de dudas y preguntas para este misterioso hombre bonachón con larga barba blanca y traje rojo que cada noche de Navidad les dejaba algún regalo bajo el árbol:

¿Cuantos años tienes?

¿Cómo es que nunca mueres?

Esas preguntas las plasmaron en sus cartas junto a un par de peticiones. Nunca les gustaba pedir demasiado. Al fin y al cabo, ya tenían de todo… ¿Qué más podrían desear?

Los días iban pasando al ritmo de la cuenta atrás marcada por el calendario de adviento. Las últimas clases, las actuaciones navideñas y, finalmente, las vacaciones. Días para estar en familia, ver a los primos, a los amigos de fuera y a los de aquí, planes en familia, luces navideñas… Y así llegó la Nochebuena, llena de ilusión, nervios, rica comida y alegres villancicos.

Prepararon con esmero junto al árbol una mesita con chocolate caliente y galletas caseras para Papá Noel y zanahorias y agua para sus renos. ¡Qué cara de ilusión se reflejaba en sus rostros mientras escribían una nota de agradecimiento!

Esa noche les costó dormirse. Sus padres les habían deseado dulces sueños, como siempre, y les habían dicho frases bonitas para tranquilizarlas. Un cosquilleo en el estómago les recordaba continuamente que debían dormirse pronto… pero paradójicamente ese mismo cosquilleo se lo impedía. No obstante, finalmente el sueño se apoderó de ellas y finalmente, se durmieron.

A la mañana siguiente, antes de que los primeros rayos de sol se colaran por su ventana, abrieron los ojos. Se fueron despertando unas a otras y corrieron al salón. ¡Papá Noel había venido y había llenado el árbol de regalos! Se veían paquetitos con sus nombres, pero también una caja enorme con una carta sobre ella. ¿Qué sería ese misterioso paquete?

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Fueron abriendo sus regalos en primer lugar y dejaron la caja misteriosa para el final. Querían abrirla entre las tres. Con la emoción dejaron caer la carta al suelo. Estaban deseando ver qué había en su interior. Estaba llena de… ¿ropa? Sí, ropa. Un montón de ropa de invierno: pantalones, forros polares, guantes… ¿Ropa para subir a jugar con la nieve en Sierra Nevada? Mmm… no estaba mal, pero quizás no era eso lo que se esperaban.

Decidieron abrir entonces la carta. ¡Era una carta escrita y firmada por Santa Claus!

Laponia, diciembre, 2016

Queridas Irene, Alba y Aitana:

¡Feliz Navidad! Siempre es una alegría recibir vuestras cartas y leer vuestras peticiones y muestras de cariño. Me gusta que no seáis de las que pedís miles de regalos y seáis felices así.

Este año he notado mucha curiosidad en vuestros mensajes y de entre todas las cartas que he recibido he decidido seleccionar algunas familias de todo el mundo para que vengan a conocerme  ¡Y vosotras habéis sido una de las elegidas! Os invito a que vengáis a conocer mi taller secreto, escondido en un bosque cerca del Círculo Polar Ártico, guiados por mis amigos los elfos para resolver todas vuestras dudas.

En el otro sobre, que podéis dar a vuestros padres, tenéis toda la información sobre el viaje que os hemos preparado. Además, en la caja encontraréis cosas que seguramente os serán de utilidad en el Círculo Polar Ártico. ¡Aquí hace mucho frío!

Os espero en Rovaniemi (Laponia, Finlandia), dentro de unos días.

Un abrazo y Feliz Navidad, familia.

 

leyendo-carta-papa-noel¿En serio? ¿Les acababa de invitar Papá Noel a visitarlo a su taller secreto en Laponia? ¡No podía ser posible! ¿O sí? Había un sobre con toda la información para sus padres: billetes de avión a su nombre y datos de reserva de alojamiento. ¡Y la fecha de salida era… al día siguiente!

Toda la familia estaba perpleja: se miraban unos a otros como sin comprender, pero los billetes y los datos de reserva parecían ser auténticos. ¿De verdad iban a conocer al auténtico Papá Noel? ¡Pues había que ponerse a preparar las maletas!

Y efectivamente, a la mañana siguiente pusieron rumbo al aeropuerto, cogieron su avión a Helsinki, donde pasaron un día descubriendo la capital de Finlandia, y de ahí a Rovaniemi, en el Círculo Polar Ártico, donde una preciosa cabaña junto a un lago los esperaba. Todo era mágico: la decoración navideña con elfitos incluidos, la nieve que rodeaba la cabaña, los árboles, el lago helado… Eso sí que era una navidad blanca. ¡Podían jugar con la nieve cuanto quisieran! Aquello era un sueño.cabana-alanampa

Pasaron unos días descubriendo ese precioso entorno natural, entre renos y huskies y finalmente llegó la tarde en que habían quedado con Papá Noel. Un elfo los recogió en el punto de encuentro que indicaba la carta y los llevó por una sinuosa carretera en medio de un bosque a un punto que estaba iluminado por farolillos. Parecía un lugar muy bien escondido, el sitio perfecto para instalar un taller secreto fuera de la vista de los curiosos. Allí los recibieron otros elfos muy simpáticos, con curiosos ropajes y divertidas narices respingonas. Estos les fueron enseñando los secretos de los elfos y los invitaron a merendar deliciosas galletas de jengibre, chocolate caliente y nubes para calentar en la hoguera, bajo un precioso cielo estrellado. ¡Todo era tan mágico!

elfos-y-noel-1Y por fin llegó el momento tan deseado porque, cuando menos se lo esperaban, apareció el mismísimo Santa Claus, esperándolas con una gran sonrisa. Las niñas lo observaban con ilusión en su caras pero se habían quedado sin palabras y todas las preguntas que rondaban sus cabezas se disiparon al verlo.elfos-y-noel-2

Después de un ratito de charla, se despidieron de él y de sus queridos elfos. La magia había estado presente durante toda la tarde y eso no lo olvidarían. Fue un momento tan especial que todavía hoy, ya de vuelta a casa, se les iluminan los ojos al recordarlo. Seguramente esa magia las acompañará durante mucho tiempo.

FIN

10 Comentarios

  1. Photoraised

    Un viaje único, irrepetible e inolvidable…

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    1. MMar Conpeques (Publicaciones Autor)

      Gracias por acompañarme en todos mis sueños. Lo mejor es compartirlos contigo <3

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  2. MAPANI

    Ohhh vaya sorpresa! Que detalle más bonito plantearlo así a las niñas. Nosotros vamos con nuestros peques este verano. Esperaremos más post ansiosos!!

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    1. MMar Conpeques

      Sí! Sorpresón total! Y se lo creyeron enterito 💙
      Ya estoy escribiendo los siguientes así que en unos días los iré publicando.
      Qué bien que vayáis en verano. Dicen que es muy bonito para hacer excursiones y descubrir los parques naturales. Y como allí siempre es un poco Navidad, los niños van a disfrutar seguro.

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  3. El Caldero de Nimue

    Madre mía…¡¡desde luego cuando crezcan no te podrán echar en cara que no te lo has currado!!
    Qué pedazo de regalo más impresionante. Efectivamente, la magia de este viaje no es algo que olvidarán fácilmente.
    ¡Bienvenidos de vuelta!

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    1. MMar Conpeques (Publicaciones Autor)

      Síííí… ¡Gracias! No sé qué recordarán o qué pensarán de nosotros cuando crezcan, pero solo planificarlo ha sido emocionante. Y lo hemos disfrutado tanto en los meses previos, incapaces de contenernos con los amigos y la familia 😉 como en el propio viaje, que ha sido precioso. Un beso.

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  4. Mª José (Con los niños en la mochila)

    ¡¡¡Que pasada!! Me encanta toda la magia y el amor que habéis puesto en organizarlo. Ha debido ser un viaje de ensueño. Estoy deseando leer vuestros post! 🙂

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    1. MMar Conpeques (Publicaciones Autor)

      Gracias, Mª José. Es justo eso, un viaje pensado con mucho mimo y amor… así era díficil que no saliera bien <3
      Un beso.

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  5. Marcelino

    Un cuento maravilloso, me encanta cómo te las ingenias para que estás sorpresas sean tan fantásticas.
    Felicitaciones por este bonito relato que siempre tendremos presente.
    Ánimo para que tu entusiasmo no decaiga y sigas regalándonos tan buenos momentos.

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    1. MMar Conpeques (Publicaciones Autor)

      Gracias. Me alegro de que te haya gustado. Seguro que no decae, porque veo las caras de ilusión de las niñas y me anima a seguir inventando 🙂

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