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Planes y actividades con niños en Laponia

Cuando uno sueña con viajar a Laponia a Navidad, ¿qué imagina? Seguramente se os habrán creado un par de imágenes en vuestra mente : Papá Noel y nieve ¿Me equivoco? Pues justo eso es lo que vais a encontrar. De hecho, al preguntar a mis hijas qué es lo que más les ha gustado del viaje, las tres me han respondido precisamente esas dos experiencias: vivir en una cabaña rodeada de nieve, poder salir a jugar con los trineos nada más levantarse (después de colocarse las tres capas de ropa, claro 😉 ) y, por supuesto, conocer el taller secreto de Papá Noel y haberlo podido conocer en persona.

Si comenzáis a organizar un viaje a Laponia con niños, seguramente querréis planificar actividades para cada día de vuestra estancia. Conviene saber que esta es la parte más variable de los gastos del viaje y que se pueden adaptar más a los gustos y necesidades de cada familia. Hay que empezar diciendo que los precios de las actividades contratadas son bastante caros en comparación a los precios de nuestro país: entre 100 y 200€ por actividad dependiendo del tipo y de la duración (una media de 3 horas, pero las hay más largas). Así que si eres una familia de cinco, a pesar de que los niños paguen menos, cualquier actividad sale por una pasta.

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Las niñas con Papá Noel (fijaos en sus carillas)

Para conocer a Papá Noel en Laponia tenéis varias opciones. Puesto que es un atractivo turístico no es de extrañar que haya desarrollado el don de la ubicuidad y en una ciudad encuentres su oficina marítima (Kemi) y en otra su refugio de vacaciones con la Señora Noel (Levi). Pero el auténtico, claro, está en Rovaniemi. E incluso ahí podéis optar por conocerlo en varios sitios. Eso sí, si vuestro objetivo es disfrutar de la magia de este personaje, os recomiendo que elijáis una de las opciones y no intentéis verlo en varios sitios diferentes.

  •  En el Santa Claus Village tenéis la Casa de Papá Noel, donde podéis verlo y charlar un ratito con él, darle vuestra carta en persona o hacerle alguna petición después de hacer un poco de cola mientras aprendéis curiosidades sobre su trabajo y el de los elfos. Esta actividad es gratuita, pero no te dejan hacer fotos, por lo que si te quieres llevar un recuerdo, tendrás que pagar por él.
  • Santa Park es un parque temático sobre este personaje y los elfos, situado cerca de Rovaniemi. La entrada, que cuesta 17’50€/adulto y 15€/niños mayores de 3 años, incluye acceso a una zona de juegos, un taller de decoración de galletas, una escuela de elfos, un bar de hielo y, por supuesto, el encuentro con Papá Noel.
  • Si queréis que vuestro encuentro sea una experiencia más especial y personalizada, podéis contratar el safari “Dreams of Joulukka“, donde disfrutaréis de tres horas mágicas con los elfos, que os enseñarán su taller, sus secretos, a decorar galletas, mientras que jugáis con los trineos, tomáis un chocolate caliente y tostáis nubes junto a una hoguera bajo el cielo estrellado. Y cuando menos os lo esperéis, el propio Santa os recibirá y os dedicará un poco de su tiempo para charlar con la familia y daros un pequeño regalo. Nosotros fue aquí donde conocimos a Papá Noel, por lo que de los otros no os puedo decir nada. Sin embargo, de este -aunque fue un gasto importante- nos quedará un recuerdo para siempre. Todo estaba cuidado con todo detalle, los elfos fueron muy amables y cariñosos, así como el mismísimo Santa, así que pasamos una tarde maravillosa.

    Las elfas de Papá Noel

    Las elfas de Papá Noel, ensayando la sonrisa de elfo 🙂

Para el resto de actividades, yo os recomiendo que estudiéis las propuestas, comparéis precios en unas y otras ciudades y decidáis cuál es la actividad que va mejor con vosotros. Lo que suelen ofrecer las agencias y empresas organizadoras es; pesca en lago helado, paseo en trineo tirado por un reno, paseo/safari en trineo tirado por huskies, safari en moto de nieve y -en cualquiera de estos medios de transporte- búsqueda y caza de la aurora boreal, visita a Santa Claus Village, a las granjas de renos o huskies o a una típica kota lapona (la vivienda de los samis), con cena o aperitivo incluido.

De todas estas, nosotros descartamos la pesca, que no nos parecía muy atractiva pues a las niñas ya que ni en la playa les ha llamado mucho la atención y las motos de nieve, porque pensamos que podía ser una actividad muy fría para ellas. Si la elegís porque sois unos amantes de la velocidad, no cojáis una de las rutas más largas si vais con niños, porque estos se suelen cansar, ya que no pueden conducirlas y pasan frío.

Los huskies y los renos nos atraían pero elegimos la alternativa low-cost que, por otro lado, te permite hacer la actividad sin necesidad de reservar. En el Santa Claus Village, el pueblo que recoge la mayor parte de las actividades turísticas relacionadas con Papá Noel, se pueden realizar varias de las propuestas mencionadas:

  • Por un lado, se puede visitar el Husky Park, donde se pueden ver los perros (eso sí: enjaulados) y dar un paseo en trineo de 500 metros o de 2 km. tirado por nueve de ellos. La verdad es que medio kilómetro sabe a poco, porque van a toda velocidad, pero a nosotros nos sirvió para quitarnos el gusanillo por 100€ toda la familia.

    Safari en trineo tirado por huskies

    Safari en trineo tirado por huskies

  • También se pueden visitar los Renos de Santa Claus, con los que puedes dar un paseo de 500 o 1000 metros. Yo recomiendo el segundo ya que con este se sale del circuito cerrado y se adentra en un precioso bosque de pinos nevados. Es un paseo muy relajante y agradable y no pagas los desorbitados precios de safaris más largos.

    Reno

    Reno de Papá Noel

  • Una opción similar es visitar la granja de renos y huskies Raitola, donde también se organizan safaris y paseos.
  • También en el Santa Claus Village hay varios circuitos con mini motos de nieve para peques por si estos se quedan con las ganas de probarlas.
  • El Snowman World fue otra de las actividades favoritas de las niñas: un recinto que contiene restaurante y hotel de hielo, que se puede visitar (además de comer y dormir, claro) y donde se pueden ver algunas esculturas de hielo. También incluye unos juegos con toboganes de hielo por los que deslizarse con roscos. Fue bastante divertido y lo bueno es que por 20 €/persona puedes entrar y salir durante todo un día.

    Snowman World,

    Snowman World,

  • Hay otra actividad estrella en el pueblo de Santa Claus que es visitar su oficina de correos, donde puedes mandar cartas o postales a amigos o familia, con sellos especiales, y especificar si queréis que llegue en unos días o en la siguiente Navidad. Además, puedes pedir que el propio Santa te mande una carta firmada por él.
  • Finalmente, como en Santa Claus Village está ubicado justo en el punto por el que pasa la línea imaginaria del Círculo Polar Ártico, en la oficina de Información podéis solicitar un Certificado por 5 € de que habéis estado allí o el sello en vuestro pasaporte (0’50 ctms).

Otras actividades que realizamos fuera de este recinto turístico son también muy recomendables con niños:

  • Visita al Artikum, un museo interactivo con dos alas: una dedicado a la vida en el Ártico en general y otra sobre la vida y cultura sami, muy interesante para conocer un poco de la historia y las formas de subsistencia de estos habitantes del Círculo Polar ártico europeo y ruso. Se encuentra en la ciudad de Rovaniemi y ofrece un Family Ticket (2 adultos y 2 niños de 7-15 años) por 28€. Aprovechad las horas de por la tarde (hasta las 6) o si hace mal tiempo para ir a visitarlo cuando organicéis vuestro viaje.
  • Visita a un hotel de hielo. Además del pequeñito del Snowman en el Santa Claus Village, por Laponia hay otros hoteles de hielo que resultan espectaculares. El más grande es el de Kemi, a 120 km al sur de de Rovaniemi, pero también hay otro en Levi (a 170 km al norte de Rovaniemi). Dependiendo de dónde os alojéis podéis optar por uno u otro. Nosotros hicimos una excursión al primero, pero todavía estaba en construcción (lo inauguran en enero) por lo que no lo pudimos apreciar tan bien. Sin embargo, de aquel día me llevo el recuerdo de haber pisado el mar helado en el golfo de Botnia.

    Mar helado en Kemi

    Mar helado en Kemi

  • Buscar la aurora boreal. Si tenéis coche de alquiler no es necesario que contratéis ninguna excursión. Simplemente os podéis instalar una aplicación que os avise de las posibilidades de poder verla según la zona y cuando se den las condiciones, mirar al norte y ver este maravilloso fenómeno de la naturaleza. Sin embargo, no imaginéis que vais a poder ver esas luces maravillosas verdes, naranjas o rosas a simple vista. Hay auroras que son muy suaves y lo único que se percibe es una nebulosa que se mueve y puede adoptar tonos verdosos. Y es en las fotos con exposición donde se perciben en todo su esplendor. Hay que tener, por tanto, mucha paciencia. Y ese no suele ser el don de nuestros peques, ¿verdad? Además, normalmente hay que esperar a después de las 9 o las 10 de la noche para verlas pero si hay suerte se pueden ver incluso antes. Nosotros tuvimos la suerte de poder verlas desde nuestra cabaña, así que las niñas podían jugar o esperar dentro mientras esperaban al momento a que las llamáramosAurora Familiar

Pero al margen de todo esto, lo que os recomiendo es disfrutar de los paisajes, de la nieve, de los árboles, de los lagos helados con vuestros peques. Es el sitio perfecto para que los niños sean felices, jueguen sin parar, deis paseos en los que se hundan vuestras piernas en la nieve hasta las rodillas -o más-, hagáis muñecos de nieve, os deslicéis en trineo, hagáis una batalla de bolas de nieve o angelitos en la nieve… Y un sinfín de posibilidades que se os ocurran. Para nosotros han sido unos días muy relajantes: no teníamos la ansiedad de ver muchas cosas, sino de disfrutar de nuestra cabaña, de la nieve justo en nuestra puerta, de entrar en calor con una sauna o tomarnos un té de navidad y unas galletas de jengibre y después volver a salir a jugar. Suena bien, ¿verdad?  Y es que puedo decir que ha sido el viaje más bonito que hemos hecho en familia.

Fotografía: ConPeques y Photoraised

2 Comentarios

  1. Rosalía de El Caldero Viajero

    ¡Qué pena que no pudierais ver el hotel de hielo!

    Pero bueno, ¡¡¡eso no desluce para nada el pedazo de viaje!!!

    Seguro que nada más con poder haber visto la aurora boreal ya ha compensado. Para mi fue una experiencia única.

    Nosotros sí que pudimos verla a simple vista, aunque solo fueron verdes, blancas y algo azules. ¡Me encantaría poder volver a contemplarla y ver auroras naranjas!

    ¿Quizá en un futuro viaje a Finlandia? ^_^’

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    1. MMar Conpeques (Publicaciones Autor)

      Compensó de sobra. De hecho, yo lo del hotel lo consideraba una actividad “de relleno”, una excusa para coger el coche y ver un poco más de la región. Y eso estuvo muy guay. Además, vimos una versión pequeñita de cómo es un hotel de esos en el Snowman World, y con eso ya nos hicimos a la idea.

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