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Crónica de un roadtrip por la Alpujarra en autocaravana

Alpujarra en autocaravana

Este verano hemos vuelto a una de mis zonas favoritas de la provincia de Granada, Era un recorrido al que le teníamos muchas ganas porque, aunque hemos ido muchas veces a la Alpujarra con niños, normalmente cuando vamos por allí, hacemos escapadas de ida y vuelta desde la ciudad. Así que esta vez hemos decidido dedicarle algo más de tiempo  y pasar todo un fin de semana haciendo un roadtrip por la Alpujarra en autocaravana, seleccionando algunos de los pueblos que no conocíamos tanto.

Día 1: Soportújar y Pampaneira

Alpujarra en autocaravanaLlegamos a medio día Soportújar un caluroso viernes de agosto e intentamos aparcar por el pueblo para poder dar una vuelta por la conocida como aldea de las brujas. Fue bastante complicado con la autocaravana porque, al ser un pueblo pequeño de una única calle, no es fácil encontrar un sitio amplio para estacionar. Por suerte, la calle te lleva directamente a la plaza del pueblo, donde pudimos dar la vuelta sin problemas (al igual que hace el autobús de línea que viene desde Granada). Al final dejamos la autocaravana en el área del Barranco Caliente junto a la recién terminada escultura de la bruja.

Escultura de la Bruja

El pueblo presenta la típica estructura y urbanismo alpujarreños: estrechas y empinadas calles empedradas que dan lugar a los típicos tinaos y soportales (que dan nombre al pueblo) y que ofrecen preciosas vistas de la baja Alpujarra; casas encaladas de techos planos de pizarra y arena, los terraos; y rincones donde aparece una fuente de agua fresca perfecta para calmar la sed.

Fuentes de Soportújar

¿Y por qué se lo conoce como lugar de embrujo? Ya desde la edad media se les ha conocido a los habitantes de Soportújar como brujos y brujas, lo cual ha ido rodeando de un halo mágico y de leyenda a la localidad. De ahí que en los últimos años se haya llevado a cabo el “proyecto Embrujo” para revitalizar el turismo del pueblo.

Mirador Embrujo

Y gracias a él se han construido fuentes y se la “tematizado” el pueblo, haciéndolo más atractivo a los visitantes: la fuente de las brujas, del dragón, la cueva del ojo de la bruja o un centro temático de la brujería.Todo ello animado con actividades y eventos que tienen su máximo apogeo con la Feria del Embrujo de agosto. Desde luego, aunque se vea algo un poco artificial, lo cierto es que es un puntazo para hacer la visita a un típico pueblo alpujarreño más divertida para los peques.

Después de pasar la tarde en Soportújar, teníamos que buscar un sitio para pernoctar, y sabíamos que en Pampaneira podríamos hacerlo sin problemas en alguno de los aparcamientos que hay en los accesos al pueblo. Efectivamente, encontramos sitio en el primero de ellos y volvimos a recorrer sus preciosas callejuelas, coloridas gracias a las jarapas y a la decoración tradicional de ganchillo.

Pampaneira

Este es uno de mis pueblos favoritos de la zona y no podía faltar en nuestro recorrido por la Alpujarra en autocaravana.

Día 2: Trevélez

Al día siguiente recorrimos los 30 km de separan Pampaneira del que se conoce como el municipio más alto de España (o de Europa, según las fuentes) con sus 1476 metros de altitud. Llegamos temprano al cámping Trevélez, donde habíamos programado parar y pernoctar.

Preparamos la parcela y nos dimos un baño en las fresquitas aguas de la piscina. Es día no íbamos a pasar el calor de los días anteriores. Y con ese fresco en el cuerpo, nos fuimos dando un agradable paseo junto a una acequia hasta el pueblo.

Paseo junto a la acequia en Trevélez

Después de disfrutar de un plato alpujarreño en el barrio alto, con unas preciosas vistas del pueblo y a los pies de las más altas cumbres de Sierra Nevada, paseamos por las empinadas calles del pueblo, bajando hasta el barrio bajo para llegar finalmente al río, donde nos habían recomendado probar la piscina natural. Y nos encantó: las fresquitas aguas del río Trevélez se recogen en una gran poza natural donde los niños y grandes juegan y saltan, y se pueden tumbar en una zona de césped a relajarse o a merendar.

Piscina natural de Trevélez

Volvimos de paseo al cámping para terminar de disfrutar de la tarde y, sobre todo, del maravilloso cielo estrellado a sus 1560 metros e altitud.

Día 3: Fuente Agria y Mecina Fondales

Salimos de Trevélez por la mañana en dirección a unos pueblos que nos habían recomendado por aquí en la entrada anterior de la Alpujarra, pero antes no podíamos no parar en uno de los lugares emblemáticos de la Alpujarra granadina: el área recreativa de Fuente Agria de Pórtugos. Se encuentra junto a la misma carretera a apenas 2 km del municipio de Pórtugos y es posible aparcar junto a la ermita. Junto a esta tenemos la fuente de ocho caños que es el nacimiento del manantial, a donde viene gente de todas partes a recoger ese agua de sabor amargo y ferruginoso, que dicen que tiene propiedades beneficiosa minero-medicinales. A mis niñas no les gustó nada, pero la probaron.

Fuente Agria el Chorreón

Al otro lado de la carretera tenemos la zona recreativa, con mesas y bancos bajo los árboles donde parar a comer o merendar. Bajando los 83 escalones que salen de allí, llegamos al Chorreón, una preciosa cascada de tonos naranjas donde vemos caer el agua ferruginosa que va dejando ese color característico a su paso.

Continuamos nuestro camino hacia Mecina Fondales. Para llegar en coche es posible coger el desvío que sale entre Pórtugos y Pitres, hacia Ferreirola. Sin embargo, con la autocaravana quizá sea más cómodo ir por el desvío que hay pasado Pitres. Nosotros cogimos el primer desvío siguiendo las indicaciones del navegador, pero encontramos alguna curva demasiado cerrada, por lo que recomendamos la otra ruta.

Paseo por Mecinilla

Nuestros destino es una conjunto formado por tres pueblos: Mecina, Mecinilla y Fondales, menos turísticos que otros pueblos alpujarreños, pero también bonitos y auténticos. Aparcamos junto a la carretera, entre Mecina y Mecinilla, para poder dar un paseo por ambos pueblos. En Mecina encontramos las fiestas del pueblo, con tambores y paella en la plaza. Habíamos pensado ir a comer a La Luna mora, un restaurante-pizzería argentino, que nos habían recomendado, pero estaba cerrado por las fiestas.  Después de comer habíamos pensado terminar la ruta con un paseo por el río Trevélez a su paso por Fondales, pero nuestras peques estaban ya cansadas y, la verdad es que hacía calor, por lo que, lo dejamos para otra ocasión.

Nos ha gustado mucho nuestro roadtrip por la Alpujarra en la autocaravana. Hay que tener cuidado con este tipo de vehículos por estos pueblos de calles estrechas, por lo que conviene dejarla siempre aparcada a las afueras para no meterse en un callejón sin salida. En verano, la parte alta de Trevélez es ideal porque se nota la bajada de temperatura, Sin embargo, yo creo que la mejor época para recorrerla es el otoño, donde los paisajes se cubren de tonalidades preciosas.

2 Comentarios

  1. Rosalía de El Caldero Viajero

    Muy para la noche de hoy…¡¡Halloween!!

    La verdad es que lo tengo muy pendiente este pueblecito.

    ¡Gracias por llevarnos de viaje!

    Responder
    1. MMar Conpeques (Publicaciones Autor)

      ¡Sí, una visita al pueblo de las brujas! JUA JUA JUA

      Responder

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