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Nuestra ruta por Normandía en autocaravana

Ya sabéis que este verano hemos estado en ruta durante un mes por Francia y la segunda parte de nuestro viaje ha sido Normandía en autocaravana: un recorrido de 10 días por esta región francesa caracterizada por sus playas, la historia del Desembarco del D-Day  en la II Guerra Mundial y un interior verde y ganadero,  en torno a la parte navegable del río Sena, y que fue fuente de inspiración de los pintores impresionistas.

Estuario del Sena, Honfleur

La larga línea de costa que se adentra en el Canal de la Mancha va variando entre los impresionantes acantilados blancos de la Costa de Alabastro (Côte d’Albâtre), gemelos de los de Dover; a las largas playas de arena formadas por el estuario del Sena, que desemboca en Le Havre, culminando con el majestuoso espectáculo que forma la Abadía del Mont Saint-Michel.

Normandía es una región rica, con una posición estratégica que ha facilitado las invasiones (vikingas, normandas, inglesas) y las guerras. De hecho, su historia ha estado muy ligada a Inglaterra, país al que perteneció durante diferentes momentos de la Edad Media, hasta que en la Guerra de los Cien Años, el ejército francés reconquistó la región, creando figuras míticas, como Juana de Arco, símbolo de la resistencia francesa.

Calles de Deauville

Nuestra ruta por Normandía en autocaravana comenzó por el Mont Saint-Michel, ya que veníamos de nuestra ruta por Bretaña en autocaravana y es la entrada natural a esta región. De ahí, de oeste a este, hemos ido descubriendo la sangrienta historia de la II Guerra Mundial, hoy reconvertida en un perpetuo homenaje a la paz y la hermandad de los pueblos; las playas , las ciudades y pueblos con encanto y los lugares que inspiraron a los pintores impresionistas, como Claude Monet.

Un punto positivo para Normandía, es que hemos encontrado aparcamientos y áreas para autocaravanas con relativa facilidad, salvo quizás en algunas playas de mayor afluencia o la capital, donde podíamos encontrar las barreras de limitación de altura a 2 metros. De hecho, en los diez días que ha durado nuestro recorrido por Normandía en autocaravana, solo hemos parado un día en un camping, como veréis en este itinerario.

  1. Mont Saint-Michel. Para visitar con vehículo propio este icónico monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad y visita imprescindible en esta región, es necesario aparcar en el aparcamiento creado para tal fin, desde el que se pueden coger autobuses lanzaderas gratuitos que te llevan a la entrada de la ciudadela.

    Mont Saint Michel al atardecer

    El acceso a los hoteles y el camping está restringido con una valla por lo que o se aparca lejos y se llega a pie o bicicleta (que se podría hacer) o se aparca en este enorme aparcamiento, con una zona específica reservada para autocaravanas.

  2. Escenarios del desembarco de Normandía: Uno de los destinos más esperados de este itinerario por Normandía en autocaravana era adentrarnos en la historia de la II Guerra Mundial, conociendo en primera persona algunos de los lugares más significativos de este momento histórico, justo 75 años después: las playas del desembarco, que conservan su nombre en clave (Omaha, Juno, Sword…);

    La larga playa de Omaha Beach todavía conserva restos del desembarco

    los cementerios militares americano y alemán, las calles de los pueblos llenas de homenajes y agradecimiento a los héroes que perdieron la vida por la liberación de Francia, junto a un sentimiento antibeliscista que sirve para recordarnos los horrores de la guerra y la necesidad conocer nuestra historia para no repetirla.

    Cementerio de guerra alemán de La Cambe

    Cementerio americano de Colleville-sur-Mer

    Nosotros pernoctamos en una zona muy tranquila, junto a un campo y un antiguo lavadero del siglo XIX, con zona de picnic, en Coleville-sur-Mer, desde donde fuimos dando un paseo al cementerio americano, una visita realmente emocionante.

    Nuestra parada en Colleville

    Sin embargo, también aparcamos al borde de la playa para poder bañarnos (aunque el sitio no nos gustaba para pasar la noche, pues estaba al borde de la carretera). Y también es posible aparcar con la autocaravana en el aparcamiento del Cementerio Americano de Coleville-sur-Mer.

  3. Caen: La ciudad nace en la Edad Media a partir de la construcción de dos abadías -la Abadía de los Hombres y la Abadía de las Damas- y fue la residencia oficial de Guillermo el Conquistador, quien mandó construir las murallas, el castillo y el foso.

    Abadía de los Hombres, Caen

    Después del Desembarco, el 6 de junio de 1944, sufrió un asedio que duró un mes y que acabó con el 70% de la ciudad hecha ruinas. Sin embargo, fue cuidadosamente reconstruida y hoy día no se aprecia el desastre de la guerra, por lo que es posible admirar su bonito centro histórico, con calles peatonales y casas de entramado de madera, así como el castillo, las iglesias y las abadías.

    Castillo de Caen

    Nosotros aparcamos un poco lejos del centro, junto al Memorial de Caen, un museo dedicado a la guerra, una visita recomendarle, especialmente si os sorprende un día de lluvia.

  4. Deauville y Trouville-sur-mer: Nos recomendaron varios autocaravanistas que encontramos en nuestra ruta hacer una parada en estos destinos de playa y glamour, dos pueblos unidos y separados por el río Touques.

    Las calles llenas de glamour de Deauville

    Han sido destinos de vacaciones elegidos por estrellas de cine, pintores o diseñadores de moda, lo que se ve en las elegantes tiendas, los casinos, un hipódromo, y la grandiosidad y cuidado de las playas.

    Playa de Deauville

    Nos pilló un día de lluvia por lo que no nos bañamos, pero realmente esas larguísimas playas de arena dorada invitaban realmente a ello, pero nosotros nos limitamos a pasear por el bonito paseo marítimo. Allí pudimos aparcar en una pequeña área de autocaravanas con zona de descarga y electricidad, desde donde pudimos visitar ambas ciudades.

  5. Honfleur: Es una visita imprescindible en un recorrido por Normandía en autocaravana. En el entorno del estuario del Sena, su pequeño puerto sirvió de inspiración para la escuela de pintores de la que surgió el movimiento impresionista, como Claude Monet.

    El puerto de Honfleur

    Pero, además, es muy agradable un paseo por las callejuelas del centro y del antiguo barrio de pescadores, con encantadoras casitas de entramado de madera y la iglesia construida íntegramente de madera más grande de Francia, la iglesia de Santa Catalina, que tiene también la pecularidad de tener el campanario separado del resto del edificio.

    Iglesia de Santa Catalina

    En Honfleur hay un área para autocaravanas de pago a la entrada del pueblo,  aunque nosotros que veníamos recién descargados de Deauville, preferimos pernoctar junto al canal, a un paseo del centro.

  6. Étretat: Uno de nuestros grandes descubrimientos en nuestra ruta por Normandía en autocarvana fueron los acantilados de Etretat, que realmente nos sorprendieron y maravillaron.

    Acantilados de Etretat (Costa de Alabastro)

    Pasear por ellos -hacia un lado u otro del pueblo- es una experiencia única, que mezcla la emoción ante tanta belleza, los nervios en el estómago al asomarte a las rocas y el placer de pasear por un sendero costero en busca de las formas curiosas que forman estos acantilados blancos, blanquísimos, como los que se pueden ver al otro lado del Canal de la Mancha, en Dover.

    Camping municipal de Etretat

    Aunque hay aparcamientos a la entrada del pueblo, nosotros decidimos darnos un descanso y entrar en el cámping municipal, muy económico, para poder ducharnos en condiciones y hacer un poco de limpieza.

  7. Abadía de Jumièges: Al ir estudiando nuestra guía y leyendo artículos de blogueros de viajes, había un destino que se repetía y que me parecía muy llamativo: «las ruinas más bonitas de Francia«. Así que decidimos incluir esta parada antes de llegar a Rouen. Solo el camino hasta el pueblo ya merece la pena, pues recorre los meandros del Sena, que forman un parque natural repleto de pueblos con encanto y, sobre todo, itinerarios en plena naturaleza en bici, en barco o a pie.

    Jardines alrededor de la abadía de Jumièges

    La abadía tuvo que ser realmente impresionante en su momento de máximo esplendor, aunque tras la revolución francesa corrió la suerte de la que -afortunadamente- se libró el Mont Saint-Michel, convirtiéndose en cantera para la construcciones de edificios civiles. La zona adaptada para autocaravanas -aunque carezca de grandes servicios- es muy agradable, pues se trata de una gran explanada rodeada de campo, a pocos metros de la abadía.

  8. Ruan: La llegada a la capital de Normandía nos resultó gris y agobiante. Después de tanto tiempo de pueblo en pueblo, la gran ciudad portuaria nos pareció poco amable… incluso el aparcamiento que encontramos junto a la piscina municipal, era el menos bonito de todo el viaje, si bien era cómodo para ir paseando al centro. Sin embargo, adentrarnos en el centro histórico de la ciudad cambió totalmente nuestra percepción de la misma.

    Rincones de Ruan

    Sus callejuelas, iglesias góticas, las huellas de Juana de Arco, las casas de entramado de madera y la imponente catedral de Notre-Dame o el Gran reloj nos dejaron con la boca abierta y nos enamoraron. El espectáculo nocturno de mapping en la fachada de la catedral fue el broche de oro a una estancia en la ciudad que nos encantó.

  9. Jardines de Monet en Giverny: Desde luego Normandía en la región del impresionismo y la pintura puede constituir el centro del viaje por la región. Honfleur, Etretat y Rouen ya nos habían dicho mucho sobre Monet pero para rematar la ruta impresionista había que parar en Giverny, donde se encuentra la casa en la que vivió y pintó durante más de cuarenta años.

    Jardines de la casa de Monet, Giverny

    Todo el pueblo gira en torno a Monet y su casa, de tal forma que es casi un museo global -que incluye la visita a la tumba del pintor en el cementerio local-, lo que le da un toque demasiado artificial y turístico. Pero desde luego visitar los jardines, y ver el puente japonés es una pasada si os gusta el arte, como a mí. Los aparcamientos son amplios y hay uno específico para autocaravanas -gratuito- por lo que es  cómodo para pernoctar.

Y aquí termina nuestro itinerario por Normandía. Nos habría gustado conocer otras zonas de interior, como la llamada Suiza Normanda, un paisaje boscoso donde hacer senderismo y canoa; o una visita a alguna quesería de Camembert, pero eso tendrá que ser en un próximo viaje. ¿Alguna recomendación más para anotarla?

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